Cada Halloween solíamos tallar las calabazas que nos traía mamá

incluso a veces organizábamos concursos en el barrio

con todos los niños y niñas que quisieran participar.

Ese Halloween fue un tanto especial

ya que cuando tallamos una de las calabazas

de ella salió un líquido verde y viscoso

y mamá corrió a abrirla descubriendo en su interior

una criatura que se había quedado atrapada en su interior

hacía días, meses o quizá años

y que no pudimos hacer nada por ella

ya que tenía el vientre, el cuello y parte de la cara destrozada.

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Escritor de romántica liberal y ficción oscura. Webmaster, blogger, podcaster y vlogger.

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